
En la línea de procesamiento del vidrio, el secado del esmalte no es un paso sencillo. Se trata de una operación térmica intensiva. Si el secado no se realiza adecuadamente, los disolventes permanecen atrapados en la capa de esmalte, lo que provoca la aparición de burbujas y problemas de adherencia después del proceso de templado. Por otro lado, si el secado es excesivo, se puede producir un cambio en los colores, además de estrés térmico que puede causar grietas en las piezas antes incluso de que lleguen al horno de templado. En cualquier caso, las consecuencias son desechos, trabajos de retoque y retrasos en el calendario de producción.
Lo que hemos enfocado desde el punto de vista técnico
Hemos diseñado el módulo de secado utilizando emisores de onda corta NIR, ubicados dentro de una envoltura de cuarzo. La energía se dirige directamente a la capa de esmalte, y no al sustrato de vidrio. Esto permite un calentamiento rápido y preciso: el tiempo necesario para alcanzar la temperatura deseada es generalmente inferior a 30 segundos. El campo térmico también se mantiene estable, lo que permite obtener resultados consistentes en cada ciclo de secado. La densidad de potencia se ajusta según la velocidad de la línea de producción, y los emisores están diseñados para ser reemplazables fácilmente por aquellos utilizados habitualmente por los fabricantes originales; tienen el mismo sistema de montaje y cableado, lo que reduce el tiempo de inactividad. Controlamos la salida de energía mediante la gestión de la emisividad y la geometría de los reflectores, evitando así zonas calientes o frías en la superficie del vidrio.
Esta solución es ideal para el secado del esmalte, ya que se sitúa entre la aplicación del esmalte y el proceso de templado. Debe funcionar rápidamente, sin afectar negativamente los siguientes pasos del proceso. Los emisores de onda corta NIR reducen el tiempo necesario para el secado, lo que aumenta la capacidad del horno y disminuye el consumo de gas. Una mayor uniformidad en el secado reduce las piezas defectuosas, y la rápida respuesta de los emisores permite cambios de producto sin problemas. En términos prácticos, esto se traduce en una mejor calidad óptica, menos fracturas debidas a tensiones y mayor productividad por metro cuadrado de área de producción.
Algunas consideraciones importantes
El secado con emisores de onda corta NIR requiere que haya una visión directa entre el emisor y el vidrio. Si el espesor de la capa de esmalte varía, si cambia el tono del vidrio o si varía la distancia entre ellos, la cantidad de energía absorbida también cambia. Por lo tanto, sigue siendo necesario contar con un control en bucle cerrado y recalibraciones periódicas. Es importante planificar la mantenimiento con antelación: aunque la vida útil de los emisores es larga, la limpieza de los reflectores y el flujo de aire de refrigeración afectan directamente la estabilidad de la temperatura. Antes de realizar cualquier modificación, asegúrese de que los emisores sean compatibles con su sistema de transporte y su PLC, y configure la alimentación de energía de manera adecuada para manejar los picos de consumo durante el arranque.