
Mantener el baño caliente (y seguro)
Seamos honestos: colocar lámparas calefactoras de alta tensión en una habitación llena de vapor y agua parece ser una receta para el desastre. El agua y la electricidad no se mezclan bien. Si el aislamiento falla aunque sea una vez, podrían ocurrir cortocircuitos o, peor aún, descargas eléctricas peligrosas.
Por eso, no nos arriesgamos con la estructura del aparato. Diseñamos nuestros calentadores de techo de tal manera que permanezcan completamente aislados, incluso cuando el baño está lleno de vapor.
Evitar fugas
Para mantener los componentes calientes alejados de la carcasa exterior, utilizamos vidrio de cuarzo de alta calidad y aislantes cerámicos. Pero el verdadero secreto está en los sellos que se utilizan en los puntos de conexión. Usamos juntas de silicona resistente al calor y resinas epoxi en esos puntos. Podemos pensar en ello como un escudo impermeable que impide que el vapor penetre en los componentes eléctricos del aparato.
También prestamos especial atención a la “resistencia dieléctrica”. En términos sencillos, sometemos estos aparatos a altas tensiones durante las pruebas para asegurarnos de que no haya fugas de corriente hacia tierra. Dado que el calor hace que los materiales se expandan y contrajan, utilizamos materiales que no cambian mucho con el calor. De esta manera, no habrá grietas o espacios después de unos meses de uso.
Su red de seguridad
Un calentador solo es tan seguro como su sistema de tierra. Hemos instalado un cable de tierra dedicado directamente en la carcasa metálica. Si algún cable se daña o algo se rompe dentro del aparato, el interruptor se activará de inmediato. Así, la corriente se interrumpe antes de que el calentador se vuelva peligroso.
Sin embargo, no debe confiar únicamente en esto. Siempre combine estos calentadores con un dispositivo RCD o GFCI. Por más que sea eficaz nuestro aislamiento, ese interruptor es su última red de seguridad. Es la tranquilidad que desea tener al salir de la ducha.
El equilibrio
Aquí está el problema: sellar demasiado bien el calentador también puede ser un problema. Si se cierra todo para evitar que entre humedad, los componentes electrónicos pueden dañarse.
Es un equilibrio entre evitar que entre agua y permitir que el calor circule. Para resolver esto, utilizamos aislamiento para cables capaz de soportar temperaturas de 200°C. De esta manera, el calentador sigue siendo impermeable sin dañarse.